Blog

Llega la mayor época de compras del año y, como todos los años, reaparece el debate sobre cómo hacer las compras navideñas de manera ética.

La respuesta rápida es: no las hagas. Para mí, un regalo debería significar algo más que una obligación, y parte de lo que lo hace tan especial es que sea desinteresado y espontáneo. Pero también entiendo (y participo activamente en el tema) que con el cambio de año tendemos a hacer balance de cómo nos ha ido y queremos agradecer a las personas de nuestro alrededor que hayan estado junto a nosotros un año más.

Así que, una vez establecida la necesidad de comprar (algunos) regalos, la siguiente pregunta es qué compramos y dónde. El qué dependerá de la persona a la que vaya destinado y lo que le haga ilusión, y para el dónde tenemos varias opciones.

Por mi parte, casi siempre prefiero tanto regalar como recibir libros. Trabajé durante un tiempo de atención telefónica al cliente en una conocida cadena de librerías, y una de las frases más típicas que oía ante cualquier incidencia (a parte de no es culpa tuya, pero te te voy a gritar durante 15 minutos enteros igualmente) era: yo no quiero comprar en mega cadenas internacionales, pero me estáis obligando. Y ahí sí que no.

Primero: nadie te obliga a comprar nada. Lo creas o no, eres libre de gastar tu dinero en y dónde prefieras.

Segundo: si lo que quieres es apoyar al comercio local, APOYA EL COMERCIO LOCAL. Ve a la librería de tu barrio y alégrales el día.

Si no sabes si tienen el libro que buscas, puedes llamar por teléfono y reservarlo para que te lo pidan o mirar en todostuslibros.com dónde lo tienen. Desde el año pasado, además, puedes comprarlo o reservarlo desde la misma plataforma para que sea súper cómodo. Hasta te lo pueden enviar a casa. Estoy muy in love con lo útil que es esta plataforma y espero que esté funcionando muy bien para los libreros y libreras.

Un pequeño autorretrato en una feria de arte.

 

Otra opción interesante para regalar es arte o artesanía. Puedes comprarlo en una tienda especializada o directamente a la persona que lo crea a través de ferias o de su tienda online. En Etsy, por ejemplo, puedes acceder a muchos creadores independientes con productos únicos que no podrás encontrar en otros lugares.

Más adelante haré otra entrada sobre nuestros hábitos como consumidores (y lo insostenibles que resultan a veces), pero por ahora sólo quiero indicar que, si compras a un creador independiente, debes tener en cuenta que es una persona sola o un pequeño equipo y no siempre puede ofrecer el envío más rápido y barato, un volumen de stock muy elevado o tener presencia en todos los comercios; pero preparará tus pedidos con todo el cariño del mundo, tendrás objetos únicos y además pondrá todo de su parte para que estés muy contento con tu compra.

¿Y tú? ¿A qué tiendas de confianza acudirás estas fiestas? ¡Recomienda tiendas bonitas en Instagram , Twitter y LinkedIn !✨

Hoy voy a intentar contestar a la madre de las preguntas ¿para qué carajo necesito contratar a un ilustrador?

Sea como sea tu empresa, un factor cada vez más importante a la hora de vender tus productos o servicios es la comunicación. Cómo te diriges a tus clientes y qué imagen proyectas hará que te vean digno de confianza (o no) y quieran trabajar contigo (o con la competencia).

Para esto, es necesario tener un contenido interesante, un buen copywriting (es decir, unos textos claros y llamativos) y también una imagen atractiva y con la que tu cliente se pueda identificar. Esto se aplica a cualquier soporte: tu página web, tus folletos o catálogos, tu logotipo, tus post en redes sociales, tus e-mails promocionales, tu packaging, tus productos…

Muchas empresas están optando cada vez más por usar ilustraciones y animaciones en vez de fotografías para su comunicación. Esto puede ser porque las ilustraciones (o cierto estilo de ilustraciones) son más amigables a la vista y aportan calidez y cercanía. 

Además, si tienen cierto componente de abstracción (es decir, no son ilustraciones fotorealistas aunque se distinga perfectamente qué es lo que representan), permiten que el espectador se proyecte a sí mismo en la imagen y se identifique más con el mensaje.

No hay que ir muy lejos para observar esta tendencia: negocios de servicios online, bancos, compañías de seguros, aplicaciones, restaurantes, marcas de ropa, campañas para las administraciones…

¿Notas la diferencia entre las dos imágenes?

 

Una ilustración no sólo hace destacar y refuerza el mensaje que queremos transmitir si no que, bien enfocada, puede añadir capas de significado: podemos resaltar la idea, complementarla, incluso contradecirla y crear un juego visual que la haga más memorable a ojos del espectador.

¿Y tú? ¿Qué opinas sobre las posibilidades expresivas de las ilustraciones? ¡Comparte tu opinión en  Instagram , Twitter y LinkedIn !✨

El mes de octubre siempre está lleno de cosas interesantes: tenemos el inktober (o drawtober, o spooktober, o loqueseatober…), está Halloween, los colores del otoño, los panellets (si no sabes lo que son ¡no sabes lo que te estás perdiendo!) Y el #leoautoras .

Si ahora mismo te acercas a tu estantería y echas un vistazo ¿cuántos libros de autoras encontrarás? Probablemente, pocos. Y eso es algo que hay que remediar, por lo que un grupo de twitteras decidió crear esta iniciativa. Puedes ver más sobre el tema en la página de Leo Autoras.

Como a mí me gustan mucho los cómics, he decidido hacer una lista de recomendaciones de mis cómics favoritos de autoras sin orden ni criterio. No es una lista de los mejores cómics de autoras de todos los tiempos, son los que yo he leído y me han gustado más. Además, ¡redibujar las portadas ha sido muy divertido!

 

 

1- My favorite thing is monsters. Emil Ferris. Reservoir Books, 2017

 

 

2- Persepolis. Marjane Satrapi. Reservoir Books, 2000

 

 

 

3- Obscenidad. Rokudenashiko. Astiberri, 2018

 

 

 

4- Carne de cañón. Aroha Travé. La Cúpula, 2019

 

 

 

5- Los cuentos de la niebla. Laura Suárez. Dibbuks, 2010

 

 

 

 

¿Y tú? ¿Cuáles son tus cómics favoritos de autoras? ¡Recomiéndame obras maestras en Instagram  y LinkedIn !✨

He de reconocer que, para una persona que trabaja siempre en digital, soy un poco fetichista del papel. Tengo unas cuantas libretas a medio llenar y me encanta buscar muestrarios de papeles distintos para que los productos de mi tienda online luzcan lo mejor posible.

Sin embargo, de vez en cuando apetece alejarse un poco del papel (y de la pantalla) para probar distintos soportes. Esto es beneficioso porque:

  • Es divertido
  • Es un reto: las superficies no son siempre lisas y planas y eso suma dificultad
  • Aporta valor añadido: al final no tienes una hoja, tienes un objeto
  • Es diferente: ayuda a tu cerebro a desconectar
  • Factor wow: quedará genial en tu pared o estantería como decoración
  • Al terminar, te sentirás orgullose de lo que has creado

¿Recuerdas aquella vez que pintaste la pared con ceras Carioca y tus padres se enfadaron muchísimo? Pues se trata de hacer precisamente eso: pintar paredes, mesas, estantes, tablas de skate, ropa, piedras, la funda del iPad, tu bicicleta, el collar del perro, los jarrones de la cocina… ¡siéntete libre!*

*Intenta no mosquear a las personas con las que convives y pídeles permiso antes.

Como muestra un botón: el año pasado compré estas rodajas de madera para pintar, venían convenientemente agujereadas y con una cuerdecita para colgar. Estas maderas son ideales si no quieres ponerte a desmontar muebles o tienes poco espacio, es una manera de trabajar un soporte diferente sin desordenar demasiado tu casa.

El proceso es simple: primero les pasé un poco de papel de lija para limpiarlas, dibujé con lápiz directamente en la madera, pinté encima con pintura acrílica, dejé secar y al final añadí un barniz para pintura acrílica mate. Pasé el hilo por el agujero (esta fue la parte más difícil del proceso) y voilà

Unas maderitas decorativas la mar de majas. ¿Te ha gustado alguno de los diseños y quieres tenerlo en casa? Puedes conseguirlas en mi tienda de Etsy. ¿Te gusta la idea pero quieres un diseño personalizado? ¡Escríbeme por cualquier plataforma y lo hablamos!

¿Y tú? ¿Has probado algún soporte diferente últimamente? ¿Qué tal ha resultado? ¡Comparte tus impresiones en Instagram y LinkedIn !✨

Cada mes subo un pequeño vídeo sobre las ideas creativas de mi calendario ilustrado. Este mes, me he salido del papel y he pintado sobre una superficie diferente:

¿Te ha gustado y quieres agradecérmelo? Puedes hacer una pequeña donación en Ko-Fi o visitar mi perfil en Instagram  y LinkedIn ¡no olvides usar #creaconwendy y etiquetarme! ✨

De pequeña, siempre era de las primeras de la clase. Se me daba bien estudiar, aprender y memorizar. Por eso, cuando pude decidir, nadie entendió que quisiera enfocar mis estudios hacia el terreno artístico (¡pero si tienes buenas notas, puedes entrar en cualquier carrera!). Sin embargo, en mi cabeza no había lugar a dudas: prefiero tener un camino difícil en un trabajo que me gusta a estar todo el día haciendo algo que me aburre, aunque ese algo esté mejor considerado y pagado.

A día de hoy, y pese a todas las dificultades que me ha traído, no me arrepiento ni una pizca de mi decisión, aunque sí me habría gustado tener más opciones y más información respecto a qué estudiar.

 

Y de eso quería hablar hoy, sobre qué estudiar para dedicarse a la ilustración. Algo que he aprendido hablando con mis compis de profesión, es que no hay un camino directo hacia la ilustración. Cada persona tiene su recorrido, y suele empezar descubriendo la pasión por el dibujo desde muy pequeños.

Al llegar el momento de decidir qué queremos estudiar, surgen las dudas. Además, es muy posible que nuestro entorno nos presione para buscar profesiones más “útiles”, “bien pagadas” o “con más salidas”. Y es normal, estudiar es muy caro y todos queremos poder ganarnos la vida dignamente en el futuro, pero eso no significa que no puedas hacerlo trabajando en lo que te gusta.

Yo, por ejemplo, estudié Bellas Artes en la universidad y después hice un grado superior de ilustración, además de formarme por mi cuenta en diseño gráfico de manera online. Así, he encontrado un término medio entre lo que realmente me gusta (dibujar) y un campo muy cercano y con más demanda (el diseño gráfico). He preguntado a compis de profesión y han estudiado cosas tan diferentes como diseño de moda, ciencias, diseño gráfico, animación, cómic…

Anna Mimó nos cuenta:

Después de estudiar Diseño Gráfico y dedicarme profesionalmente a ello durante un tiempo, llegué a la conclusión que no era suficientemente creativo/expresivo para mí, así que me pasé a la ilustración buscando un medio mejor a través del cual expresar mis ideas y/o sentimientos.

 

Otra cosa que tenemos en común es que nos formamos y practicamos constantemente. Hay tantas formas de dibujar y técnicas diferentes como personas, y una de las cosas que me encantan de esta profesión es que tendemos a compartirlas entre nosotros, por lo que siempre hay cosas nuevas que aprender y perfeccionar tras finalizar los estudios.

Marc Escachx comenta:

¡Por supuesto! Mi tiempo libre lo dedico en gran parte a formarme de manera online o con mentorizaciones de otros artistas. En estos momentos estoy en una mentoría para mejorar mis habilidades con el diseño de personanes en 3D.

 

En lo que a escuelas se refiere, depende mucho de dónde vivas y qué opciones tengas a tu alcance. Por suerte, cada vez hay más escuelas que enseñan ilustración y hay muchísimos recursos online, tanto gratis como de pago. Te recomiendo informarte bien y pedir opiniones antes de matricularte para decidir qué se adapta mejor a ti.

Marcos Cabrera aconseja esta opción:

Hacer un bachillerato artístico creo que estaría bien si se tiene claro desde bastante joven y luego alguna escuela con buena base para ilustración, quizás luego ponerse muy en serio con la técnica en con la que te encuentres más a gusto, ya sea digital o analógica.

Aitana Giráldez tiene una experiencia parecida a la mía:

Cuando empecé bachillerato no tenía referentes de ilustradoras, lo veía como un profesión muy lejana, algo inaccesible para mí. Veía que el único trabajo que podía ejercer relacionado con el arte era ser profesora de plástica, por eso hice Bellas Artes. Necesitas una carrera universitaria para ser profe. Realmente nunca me gustó la carrera. Ahora veo el mundo de la ilustración de otra forma, pero siempre tendré esa opción de poder ser profesora. No me desagradaría serlo, preferiría ser ilustradora obviamente. O tal vez combinar ilustración con la docencia.

Ante la pregunta de qué aconsejarían a una persona que está buscando cómo estudiar ilustración,

Laura Endy dice:

Que se informe MUCHÍSIMO de los sitios que hay, que pregunte a la gente sin reparos, y que intente encontrar un sitio donde realmente encaje. Huir de sitios donde pretenden que seas un “artista genio” sin enseñarte absolutamente nada/discursos vacíos/prepotencias varias.

Laniñabowie explican:

Le diría que no hace falta hacer una carrera universitaria, que dibuje mucho, estudie algo de formación específico que le guste y que prepare un buen portafolio. También la parte de redes, que desgraciadamente no podemos descuidar hoy en día y está muy presente. Y que tenga mucha paciencia jajaja Que es un camino difícil pero ¿qué no lo es? ❤️

 

En resumen, ante la duda ¡infórmate bien! Y no te sientas culpable por decidir libremente qué estudiar, ni cuándo. Espero que te haya sido útil. ¿Y tú? ¿Qué estudiaste? ¿Te ha ayudado en tu camino profesional? ¡Comparte tus impresiones en Instagram y LinkedIn !✨

Cada mes subo un pequeño vídeo sobre las ideas creativas de mi calendario ilustrado. Este mes, voy a probar a hacer figuras de origami ¿te animas?

¿Te ha gustado y quieres agradecérmelo? Puedes hacer una pequeña donación en Ko-Fi o visitar mi perfil en Instagram  y LinkedIn ¡no olvides usar #creaconwendy y etiquetarme! ✨

Antes de empezar, un aviso: yo NO soy terapeuta ni tengo conocimientos suficientes como para hablar de ello con propiedad, simplemente he escrito un poco sobre el concepto de las terapias artísticas. Si necesitas ayuda o estás interesade en hacer alguna de estas terapias, por favor, busca ayuda profesional.

 

Las terapias artísticas o arteterapias son un conjunto de intervenciones terapéuticas que utilizan disciplinas artísticas (música, danza, pintura…) para ayudar y sanar a las personas que lo necesitan. La BAAT (British Association of Art Therapists) define la arteterapia como “una forma de psicoterapia que usa el medio artístico como su forma primaria de comunicación”.

Además, no sólo es beneficiosa en personas con trastornos psicológicos; también puede usarse como herramienta para el desarrollo personal y el autoconocimiento. Y es que todos los seres humanos tenemos la capacidad de ser creativos.*

*esto no implica que cualquier persona pueda dedicarse profesionalmente a ser creativo sin formarse, hay una serie de conocimientos específicos y experiencia necesarios para ello. Pero si el objetivo es la expresión personal o la diversión, cualquier persona puede coger un pincel y lanzarse a crear. 

 

Algunos de los beneficios de crear algo con las propias manos son:

  • Mejora la autoestima: nos demostramos a nosotros mismos que somos capaces de hacerlo.
  • Reduce el estrés: al concentrarnos en una tarea artística, ponemos en segundo plano los temas que nos estresan y nos centramos en lo que tenemos delante.
  • Nos ayuda a conocernos mejor: la expresión artística puede ser una manera de reflejar ideas o emociones que no sabemos o podemos expresar con palabras, nos puede ayudar a superar bloqueos.
  • Nos ayuda a expresarnos sin necesidad de verbalizar lo que nos ocurre.
  • Puede ser un reto (en el buen sentido): aprender una habilidad nueva es estimulante, nos puede aportar energía y hacer que nos ilusionemos.
  • Nos puede ayudar a crecer como personas.

Mientras me estaba informando sobre este tipo de terapia, me he dado cuenta que pone el énfasis en algunas partes del trabajo creativo que las personas que queremos profesionalizarnos en este sector tendemos a olvidar. 

Un ejemplo: pone el mismo valor al proceso creativo que al resultado final. Yo misma tiendo a estresarme cuando tengo una ilustración a medio hacer porque quiero ver el resultado final; y si después de varias horas trabajando no me gusta lo que veo me siento mal, como si hubiera perdido el tiempo. Eso no es del todo así, ya que esas horas que he dedicado a practicar (y que podría haber disfrutado más) me han servido de aprendizaje.

Gran parte de mi trabajo como ilustradora no consiste en dibujar; paso mucho tiempo actualizando la tienda online, escribiendo para blog y redes sociales, buscando clientes, actualizando el portafolio, haciendo números y papeleo, preparando paquetes y yendo a correos, organizando el calendario… de mi breve investigación sobre los beneficios para la salud mental de la creatividad, me quedo con la importancia de dejar un espacio para dibujar por placer y con la idea de que la creatividad es beneficiosa para todas las personas.

¿Y tú? ¿Consideras que realizar actividades creativas tiene efectos positivos en tu salud mental? ¿Qué actividades realizas? ¡Comparte tu experiencia en Instagram y LinkedIn !✨

En mi calendario ilustrado, cada mes propongo una idea creativa para que pruebes en casa y así pasar un buen rato trabajando con las manos. En el mes de julio, te propongo encontrar dibujos escondidos en manchas y garabatos.

No sólo es una excelente práctica para dibujantes, ¡te lo pasarás en grande dibujando!

 

 

¿Te ha gustado y quieres agradecérmelo? Puedes hacer una pequeña donación en Ko-Fi o visitar mi perfil en Instagram  y LinkedIn ¡no olvides usar #creaconwendy y etiquetarme! ✨

Levanta la patita si haces ilustración tradicional, si haces ilustración para producto o si te has animado a sacar algo de merchandising ilustrado, quizá un fanzine o unas camisetas; levántala también si tienes una cuenta de Instagram en la que muestras tu trabajo. Prácticamente todo el mundo la ha levantado ¿verdad?

Lo que todo esto tiene en común es que es vital saber algo de fotografía para poder presentar nuestro producto, ya sean prints que vendemos en nuestra tienda online, fotos de productos ilustrados para añadir a nuestro portafolio o simplemente para que luzcan cuando los enseñemos en Instagram.

De nuevo, no se trata de sacar fotos como un profesional si no de tener algunas nociones básicas que nos ayuden a mejorar un poco los resultados. A continuación te enseñaré mi proceso, ten en cuenta que hay muchas maneras diferentes de hacerlo (¡si el resultado está bien, cualquier cosa vale!)

¿Qué vas a necesitar?

  • Cámara: para empezar, trabaja con lo que tengas. Hoy en día muchos móviles llevan cámaras bastante decentes integradas.
  • Luz: lo ideal es luz natural, pero si no tienes puedes comprar focos o una caja de luz.
  • Reflectores: una cartulina blanca o cartón pluma sirve, yo no usaré porque tengo una caja de luz.
  • Trípode: opcional, pero puede ser muy útil.

 

 

Como yo no tengo luz directa ni espacio para montar un mini-estudio y además me gustan bastante los flat lays (composiciones de varios productos vistos desde arriba) decidí comprar una caja de luz para fotografiar mis productos. Para los productos más grandes como camisetas o bolsas intento hacer fotos con modelo en exteriores ya que se ven mucho mejor así.

 

 

Si no tienes caja de luz, puedes buscar la ventana que mejor luz tenga en tu casa y montar un mini-estudio desmontable o usar lámparas y cartulinas para reflejar la luz. Si la luz es demasiado directa, puedes usar papel de calca o similar para difuminarla (¡cuidado con las lámparas que puedes quemar el papel!) Te dejo un esquema de cómo puedes hacerlo:

 

 

Te aconsejo que pruebes y experimentes hasta que encuentres tu propia manera de hacer. Puedes, por ejemplo, poner telas con estampados de fondo o cartulinas con colores planos, añadir elementos decorativos, hacer fotos en exteriores, usar modelos, escribir o dibujar sobre las fotografías finales, hacer composiciones con varias fotografías…

Por último, te dejo unas fotos de productos que he hecho para mi tienda online ¡espero que te gusten! Si te has enamorado de alguno de los productos, tienes curiosidad y quieres saber más sobre ellos o simplemente ver más ejemplos de fotografía de producto, puedes entrar en mi tienda online.

 

 

¿Y tú? ¿Cómo creas tus fotos de producto? ¡Comparte tu proceso en Instagram , Twitter y LinkedIn !✨