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He estado unos meses sin poder subir vídeos debido a problemas técnicos con mi ordenador (a principios de julio mi portátil murió inesperadamente y una serie de catastróficas desdichas me impidieron conseguir un ordenador nuevo hasta finales de agosto). He podido ir trabajando con mi iPad y con fuerza de voluntad, pero ahora ya está solucionado.

Hoy os traigo un #drawwithme ( #dibujaconmigo ) muy especial: forma parte del reto #inktober que este año he decidido seguir a mi manera: 8 ilustraciones, 2 a la semana durante el mes de octubre, y con temática de brujas. Hacer menos ilustraciones me ha permitido dedicarle más tiempo a cada una y no estresarme tanto si un boceto no me gustaba y tenía que repetirlo un par de veces. ¡Al final, se trata de darle a los pinceles y divertirse!

Espero que el vídeo os guste tanto como me ha gustado a mí hacerlo. Ha sido muy divertido elegir la música y decorar la ilustración para el resultado final, ha sido mi manera de celebrar Halloween ya que este año no podremos salir mucho ¡y eso que es mi fiesta favorita del año! 🎃

 

Ya nos vamos acercando al momento de maquetar el portafolio, pero antes quiero dedicarle un post a otros elementos básicos que necesitamos decidir antes de ponernos a maquetar: la composición, la tipografía y el color. 

Recordemos que diseñar es un acto de creación consciente, es decir, antes de ponernos al lío pensamos en qué queremos comunicar y cuál es la mejor manera de hacerlo. En contra de a la creencia popular, diseñar consiste más en tomar decisiones en base a un conocimiento previo que en expresar lo que sentimos de manera automática.

Inciso: Por el formato de las entradas de este blog y para no aburrirte, sólo mencionaré brevemente estos elementos. Si te interesa que haga otra entrada más detallada sobre cualquiera de estos temas, ¡dímelo y lo preparo para más adelante!

Vuelvo al tema: en nuestro caso, lo que va a mandar son las ilustraciones, por lo que elegiremos una gráfica que se adapte y acompañe a nuestro estilo. Aquí, de nuevo, no hay una única manera correcta si no que tendremos que ver qué se adapta mejor a cada caso.

Composición: debes tratar las páginas del portafolio como si fueran una ilustración o una serie de ilustraciones: aplica los mismos principios de jerarquía visual (destacar los elementos principales), de contraste, de orden, de peso visual, de espacio, de ritmo…

Tipografía: el de la tipografía es un mundo muy complejo y rico y no me voy a meter mucho en él porque no soy una experta en este campo. Si os interesa saber más os puedo dejar algunos recursos sobre tipografía más adelante, pero por ahora basta con conocer una serie de normas básicas:

  • Legibilidad: MUY importante, debemos ser capaces de leer bien los textos, cuidado con las tipografías de fantasía.
  • Tamaños: lo mismo. Si no estás seguro de cómo se va a leer una vez impreso, un truco es imprimir algunas páginas (en la impresora de casa o en una copistería sirve) y así te aseguras de que se leerá bien. Un contraste alto entre los títulos y el texto corrido dará interés a la página.
  • Combinación de tipografías: lo ideal es usar una o dos tipografías como mucho. A la hora de elegir, debemos combinar dos tipografías que sean bastante diferentes para que contrasten, el ejemplo clásico es una con serifa y otra sin. Las fuentes con muchos cuerpos (light, book, medium, bold, condensed, extrabold, black…) dan un plus de versatilidad.

  • Dónde encontrar tipografías: lo típico es buscar en Dafont o 101fonts, que son directorios de fuentes gratis. Cuidado con esto: muchas de ellas son pruebas gratuitas y no tienen todos los caracteres necesarios (por ejemplo, las tildes o la letra ñ). Yo te recomiendo que investigues en webs y blogs de diseño y veas cómo usan la tipografía ellos y cuál puede funcionarte mejor a ti. 

 

Colores: puedes hacer lo que quieras mientras tenga sentido. Por ejemplo, si quieres dar una imagen de sobriedad o elegancia puedes usar el blanco y negro. Si en cambio tus ilustraciones son kawaii y coloridas, puedes usar colores brillantes (recuerda que lo que debe destacar son las ilustraciones, la maquetación acompaña pero no domina). Una paleta de colores reducida y armónica siempre es una buena opción.

Sé que son muchas cosas que asimilar pero creo firmemente que vale la pena investigar y formarse un poco sobre diseño. No es necesario ser un experto, pero tener algunas nociones básicas te será útil en tu vida como ilustrador. Respecto al portafolio, creo que pararte a pensar antes de empezar te ayudará muchísimo a saber qué quieres hacer y a hacerlo con más confianza. No es cosa de que el diseño esté bien o mal, si no de que sirva su propósito y exprese bien lo que quieres expresar. 

Bonus tip: a nivel personal, pienso que ante la duda es mejor hacer las cosas sencillas. Si no te sientes muy seguro con tus conocimientos sobre diseño gráfico, optar por el minimalismo te facilitará la tarea y tienes menos posibilidades de que quede raro o no se entienda. Al final, lo importante son las ilustraciones y eso es lo que tenemos que destacar.

Y hasta aquí la entrada de hoy, ¿te parece útil el contenido? ¿Te gustaría que compartiera algunos recursos sobre diseño gráfico, tipografía, composición, color, etc. por aquí o en mis redes sociales? Podemos comentarlo en Instagram , Twitter y LinkedIn

Una vez nos hemos informado sobre el mundo de la ilustración y sobre el sector al que nos queremos dirigir, toca curar el contenido de nuestro portafolio. Y es entonces cuando nos asaltan las primeras dudas: ¿qué incluyo? ¿Qué cantidad de imágenes pongo de cada cosa? ¿Hago un portafolio digital o en papel? ¿Añado textos?

Muchos de estos factores dependerán del sector al que te enfoques, por ejemplo:

  • Si quieres dedicarte al sector editorial deberías tener un portafolio digital y uno físico, (si tienes algún trabajo publicado es mejor que lo lleves también) ya que cuanto más terminado esté lo que presentemos al editor más fácil le haremos el tomar la decisión de si le interesa nuestro trabajo.
  • Si te dedicas a la ilustración para medios digitales (por ejemplo, apps) será mejor que tengas un portafolio digital. 
  • Si quieres enfocarte a la ilustración para producto, no está de más incluir mock-ups (haré un post sobre eso más adelante) o maquetas de cómo quedará la ilustración en el producto.

La idea es que presentes tu trabajo en el formato en el que se va a reproducir y que quede lo más terminado posible. Míralo desde el punto de vista del cliente y piensa si va a entender tu portafolio y si le va a ser útil para decidir si quiere contratar tus servicios.

Sobre la cantidad de imágenes no hay nada establecido, pero sí una norma de oro: es mejor la calidad que la cantidad. Es mejor poner pocas ilustraciones que destaquen y sean realmente buenas que poner muchas mediocres o con las que no te identificas, lo habitual es entre 10 y 15. Bonus tip: ¡haz series! Hacer diversas ilustraciones sobre un mismo tema (por ejemplo, varias cubiertas de libro para una colección o diseños para botellas de zumo de distintos sabores), eso demostrará que tienes un estilo consistente y sabes plasmarlo en varias ilustraciones de conjunto.

Por último y para facilitarte el trabajo, ¡organízate! Es importante que a la hora de preparar o actualizar tu portafolio puedas acceder fácilmente a las imágenes que vas a incluir. Es por eso que te hará la vida mucho más sencilla el tener un sistema de carpetas bien ordenado (por año, por cliente, por sector…) en tu ordenador. En mi caso lo tengo por año y por cliente. Otra cosa que hago es, una vez terminada, exportar la ilustración en varios formatos: en CMYK en alta resolución para imprimir y para el portafolio en papel, en RGB en alta resolución para el portafolio digital y en RGB en media/baja resolución para colgar en mi web o en redes sociales (y en un formato que se adapte a las mismas). También nombro los archivos para que sea fácil distinguirlos. Así, cuando voy a buscar la imagen para cualquier uso no tengo que volver a abrirla y redimensionar; es más eficiente.

Con toda esta información es hora de elegir qué proyectos añadiremos en el portafolio, cuántas imágenes por proyecto, si lo haremos digital, físico o ambos, qué formato y tamaño y qué número de páginas aproximado tendrá y también de ordenar los archivos para tenerlos listos a la hora de maquetar.

Y eso es todo por hoy, ¿qué dudas te han surgido a la hora de empezar a maquetar tu portafolio? ¿Te cuesta mantenerlo actualizado? ¡Cuéntame todo sobre ello en los comentarios y en mis redes sociales! Puedes encontrarme en Instagram , Twitter y LinkedIn

Como ya he comentado alguna vez, además de ilustradora soy diseñadora gráfica. Son dos profesiones que van muy de la mano, y tener conocimientos básicos de diseño gráfico nos ayudará como ilustradores. Es por eso que quiero hacer una serie de entradas en este blog con algunos tutoriales y consejos que nos ayudarán a mejorar nuestra imagen y la manera en que presentamos nuestras ilustraciones.

Una de las principales maneras de presentarnos profesionalmente como ilustradores es el portafolio. Aunque hoy en día tengamos plataformas digitales en las que mostrar nuestro trabajo (Instagram, Behance o Domestika, por ejemplo) creo que es importante tener una selección de nuestra obra en un portafolio, ya sea físico o digital. Y si está bien maquetado, tiene un aspecto pulido y original y una buena presentación, tanto mejor. 

Antes de empezar a maquetar, debemos sentarnos a pensar (yo suelo hacer esto con una libreta cerca para tomar notas y un dispositivo con internet para hacer búsquedas). Y es que antes de preparar cualquier cosa debemos tener claras una serie de cosas, por ejemplo:

  • ¿A qué sector de la ilustración me quiero dedicar? 
  • ¿Qué es lo que se me da mejor? ¿Qué tengo que mejorar?
  • ¿Qué encargos he realizado para clientes que me hayan gustado?
  • ¿Qué ilustraciones son las que mejor me definen como profesional?
  • ¿Tengo un estilo reconocible? ¿Es importante tenerlo en mi sector?

Basándonos en esto decidiremos qué camino tomar y elegiremos qué ilustraciones incluimos, en qué orden y si tenemos suficientes o necesitamos hacer alguna cosa nueva. Por ejemplo: me gusta la ilustración editorial y la de producto, por lo que haré dos portafolios diferentes enfocados a cada sector (o por lo menos los separaré de manera muy clara). 

Sé que esto requiere mucha información y tener conocimientos sobre la profesión, y no existe una manera correcta de hacer las cosas (cada posible cliente tiene su manera de ver el mundo y buscará algo diferente en nuestro portafolio), pero podemos acercarnos un poco más si conocemos el sector específico al que nos dirigimos. 

Yo no voy a explicar mucho más sobre esto ya que mi experiencia es limitada y específica, pero os recomiendo que sigáis a otros profesionales de la ilustración para saber más: leed sus blogs, seguid sus canales de youtube, escuchad sus podcast, buscad libros sobre ilustración, diseño, emprendimiento y creatividad… ¡todo ayuda! Y si algo bueno tiene esta profesión es que los ilustradores suelen compartir sus experiencias y ayudarse unos a otros.

Voy a recomendar algunos recursos que sigo y que me han ayudado bastante:

  • Ilustrando dudas: en esta web, Io Bru se dedica a recopilar TODA la información disponible sobre el mundo de la ilustración, curarla y ofrecerla de forma clara y entendible. Tiene varios artículos sobre el portafolio y además ofrece sesiones de mentoring online ¡una joya!
  • El club del dibujo: en este podcast, el ilustrador Andrés Sanchís nos cuenta sus vivencias como profesional de la ilustración y cuenta en cada episodio con otros profesionales invitados que hablan sobre temas concretos ¡muy interesante y además entretenido! Al ser un podcast, es ideal para escuchar mientras dibujamos.
  • Canal de youtube de Frannerd (en inglés): en este canal, la ilustradora Fran Meneses nos habla de su día a día como ilustradora, sus materiales favoritos y también de los problemas diarios del freelance. Además, suele subir cómics geniales a sus redes sociales así que os recomiendo seguirla allí también.

 

Son sólo tres recursos del mar que hay pero no quería que esta entrada se hiciera eterna, si os interesa conocer otros recursos sobre el mundo de la ilustración y el diseño comentadlo o escribidme via email o en mis redes sociales y prepararé un post sobre el tema.

Como siempre, ¡el feedback se agradece! Estoy en Instagram , Twitter y LinkedIn

Sin comerlo ni beberlo, ha llegado el verano. Como este año no me puedo permitir ir de vacaciones, he pensado en evadirme a través del cuaderno de artista.

Tengo una relación complicada con mi cuaderno, por un lado me encanta la idea pero por otro me cuesta mucho dibujar cuando no es por trabajo, ya que tengo esta idea de asociar el valor como profesional a la productividad constante. Y eso es un problema, sobre todo en profesiones creativas en las que es importante dejar descansar la mente de vez en cuando para trabajar mejor.

Además, el 99% de mi trabajo como ilustradora es digital, pero la verdad es que no hay nada más relajante que sentir la textura del papel y trastear con los lápices de colores, acuarelas, rotuladores, tinta… hay una especie de libertad en el hecho de asumir y aceptar que un trazo mal puesto puede arruinarte cambiar por completo el dibujo, y que si eso pasa tampoco se acaba el mundo.

Así que, en resumen, tanto por salud mental como por gusto voy a intentar obligarme a descansar y dedicar tiempo a mi cuaderno, y hacer estos vídeos puede ser una excusa perfecta.

Si te gusta la música lo-fi relajante y ver cómo otras personas dibujan, este vídeo es perfecto para ti:

 

 

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¡Hola! Ha pasado otro mes y aquí traigo una nueva entrada del blog. Hoy hablaré sobre vender productos online.

La mayoría ilustradores, en algún punto de nuestro camino, pensamos en vender productos con nuestras ilustraciones, ya sea en ferias y mercadillos o en tiendas online. Y no es una idea descabellada, pero hay ciertas cosas que debes tener en cuenta antes de hacerlo. 

Y es que llevar una tienda online es un trabajo en sí mismo. Para que funcione debes dedicarle tiempo a diseñar los productos, encargarlos a proveedores, llevar control del stock, crear, mantener y actualizar la tienda online, cuidar los textos y las fotos de los productos, hacer promoción, gestionar los envíos, dar atención a tus clientes, cuidar el packaging… en definitiva, ¡un mundo!

En mi caso, disfruto de todas esas tareas y además me encanta la ilustración y el diseño de producto, así que al final terminé creando una tienda online de todos modos.

 

Mostrar buenas fotos, mock-ups y composiciones llamativas te ayudará a hacer destacar tus productos.

 

Pero vamos al lío: voy a hablarte un poco de las tiendas online. Si al final te decides a vender productos con tus ilustraciones por internet, tienes tres opciones: 

  • Crear un e-commerce propio: esta opción es la más costosa en términos de esfuerzo y de dinero. Crear y mantener una web propia es más difícil y caro que anunciar tus productos en una plataforma externa, y tendrás que trabajar más para que los clientes te encuentren. Yo no recomendaría esta opción a no ser que ya tengas un volumen de ventas alto que lo justifique.
  • Plataforma con producción externa: plataformas como Redbubble o Society6 permiten subir tus diseños y ellos se encargan de imprimirlos on demand (es decir, cuando venden un producto lo imprimen al momento y lo envían). A cambio, tú recibes un porcentaje de la venta. Esta opción está bien si no quieres dedicar tiempo a gestionar una tienda, comprar productos, realizar envíos… a cambio, las opciones de productos disponibles son limitadas.
  • Plataforma con producción propia: como por ejemplo, Etsy o Bigcartel. Tienes una plataforma que hace sencillo subir tus productos y en la que ya hay muchos usuarios registrados que pueden encontrarlos. Sin embargo, tú gestionas tu nivel de stock, qué productos y acabados quieres usar, los envíos y el packaging… es más personalizado y, como la mayoría lo gestionas tú, la plataforma se lleva un porcentaje de la venta más bajo.

 

Para mí, la mejor opción ahora mismo es Etsy. Etsy es una plataforma pensada para pequeños negocios de artesanía y funciona a nivel global. 

Las ventajas respecto a otras plataformas son:

  • Mejores precios: 0,20€ por anuncio cada 4 meses y un 5% de cada venta (puede ser algo más si para el pago el cliente utiliza Etsy Payments, pero esto también nos permite aceptar muchos métodos de pago distintos así que también nos beneficia).
  • Gran volumen de usuarios, es la plataforma más usada para comprar artículos artesanales y vintage.
  • Fácil y rápido de montar, podrás subir tus anuncios y configurar tu tienda en cuestión de minutos.

No es que me lleve comisión por escribir esto; de hecho yo empecé en Etsy hace unos años, cerré y me pasé a otra plataforma, pero finalmente he acabado volviendo porque considero que es la mejor opción disponible ahora mismo.

 

Puedes visitar mi tienda en https://www.etsy.com/shop/wendymontasell

 

En este punto tenía pensado preparar un video-tour de mi tienda de Etsy en el que os iba a contar con más detalle qué productos tengo en la tienda y cómo preparo los pedidos, pero debido a problemas técnicos con mi ordenador me ha sido imposible terminarlo y tendréis que esperar un poco más. Sin embargo, os puedo enseñar esta breve intro que tengo en la tienda:

El tema de las tiendas online tiene bastante jugo así que puedo dedicarle alguna otra entrada más adelante si te interesa, pero por ahora te dejo unos consejos básicos:

  • Tus productos no se venderán solos. Ya subes tus ilustraciones a Instagram de vez en cuando ¿por qué no aprovechar para anunciar tu tienda? Empieza por tus amigos y familiares, anúnciate en grupos de facebook o en el grupo de whatsapp de tus compañeros de trabajo. Haz saber a los demás que tu tienda está activa y llena de productos alucinantes.
  • Cuida el packaging. Un paquete bonito hará que la persona que lo recibe se sienta como si estuviera abriendo un regalo y lo abrirá con mucha más ilusión. Si usas packaging eco-friendly ¡anúncialo también! Eso dará valor añadido a tu tienda.
  • ¡Sé original! Tu público se compone de personas que prefieren productos artesanos que no pueden encontrar en otros lugares, así que da rienda suelta a tu creatividad y sorpréndelos.
  • No desesperes. Llevar una tienda online requiere tiempo, paciencia e invertir esfuerzo y algo de dinero. Vivimos en un mundo muy competitivo y saturado de opciones, así que no te preocupes si no lo vendes todo al momento, ya irás consiguiendo ventas a base de insistir.
  • Pide feedback. Esto te ayudará por un lado a mejorar tu tienda y tus productos, y por otro hará que potenciales clientes tengan más confianza en ti si ven que otros compradores te han dejado buenas valoraciones. 

 

Y esto es todo por hoy, ¿te ha parecido interesante? ¿Tienes una tienda online o pensabas abrirla? ¿Qué dificultades y alegrías te ha dado? Coméntalo en mis perfiles de Instagram , Twitter y LinkedIn

¡Hola! Como ya dije al principio, voy a publicar sólo una vez al mes, pero recientemente he decidido probar el papel encogible o shrink paper y, ya que estaba, he hecho un vídeo sobre el tema. 

Aquí os lo comparto:

Mis impresiones finales son:

PRO

  • Puedes hacer modelos diferentes a partir de 1 unidad, lo que va genial para pequeños negocios online.
  • Tú eliges el acabado, tamaño… da muchas posibilidades.
  • Es barato y divertido de usar.

 

CONTRA

  • La parte mala del proceso artesanal es que consume tiempo, si necesitas muchas unidades te recomiendo que encargues otro tipo de pins.
  • Siempre hay la posibilidad de errores.

 

Y eso es todo ¿te ha gustado? ¿Te han quedado dudas? ¿Te gustaría que probara otro material? Soy todo ojos y oídos en Instagram , Twitter y LinkedIn

Y si te han gustado los pins y quieres hacerte con uno, entra en mi Tienda de Etsy

Cuando hice la encuesta en Instagram sobre qué contenidos debería subir al blog, una de las primeras preguntas fue sobre mi método de trabajo, así que hoy os voy a enseñar cómo hago una ilustración desde la idea hasta el resultado final.

Debo decir que el proceso varía un poco dependiendo de si la ilustración es para mí o para un encargo, para la tienda online o para Instagram. El enfoque es distinto aunque el método es parecido. Voy a usar como ejemplo una imagen que se convertirá en un print para vender en mi tienda de Etsy y lo haré con Procreate.

Como ya habrás notado, mi trabajo en muchos casos es 100% digital. Me gusta trabajar con tinta y a veces con acuarela pero me ha acabado venciendo la practicidad, rapidez y versatilidad que ofrece la ilustración digital. Mis principales herramientas de trabajo son:

  • Un Macbook pro bastante viejito y trotado
  • Una wacom bamboo que compré de segunda mano hace bastantes años
  • Un iPad con apple pencil
  • Software: Adobe Photoshop en el portátil y Procreate en el iPad

Antes solía hacer los bocetos a lápiz en un bloc de dibujo, pero ahora los hago directamente en digital porque eso me permite hacer, deshacer, escalar, copiar, descartar y rehacer pruebas de manera mucho más rápida. A veces incluso hago el boceto en digital, lo imprimo, lo calco y hago la ilustración final a mano con tinta.

Me ha costado mucho por el rechazo que me causa grabarme, pero he conseguido hacer un vídeo para poder enseñar mejor el proceso:

Este es mi proceso personal, cada dibujante tiene su manera de hacer ¡y son de lo más variadas! ¿Tu proceso de dibujo es similar? ¿Trabajas de varias maneras? Cuéntamelo todo en instagram o twitter! ✨

Antes que nada, quiero aclarar una cosa: no hacer nada es una forma perfectamente legítima de pasar el tiempo. Divertirse (ya sea jugando a videojuegos, ojeando las stories de Instagram o viendo capítulos de Los Simpson que te sabes de memoria) no es perder el tiempo

Mi forma de evitar la ansiedad que produce el confinamiento es manteniéndome ocupada, aprendiendo y trabajando (sobretodo dibujando) todo el rato, pero eso no significa que ese sea el camino a seguir. Cada una se relaja a su manera y todas las opciones son correctas, así que elige cómo quieres pasar el tiempo y no te sientas culpable por hacer poco o demasiado.Dicho esto, estas son algunas de las cosas que he hecho yo estos días:

Cursos de Domestika 

Nunca está de más formarse y para las que no tenemos tiempo de apuntarnos a cursos largos o asistir a clases, los cursos de Domestika son un salvavidas. Yo he completado un par que compré hace meses y no había podido empezar, pero además han puesto una sección de cursos gratis para ver durante el confinamiento y hay para todos los gustos.

Ponerse al día con las lecturas pendientes

En honor a la verdad, me ha costado mucho concentrarme y he ido muy despacio, pero como soy una cabezota a base de insistencia al final he avanzado algo. ¿Quieres hacerlo más divertido? Compra el mismo libro (o ebook) con tu grupo de amigas y lo vas comentando con ellas conforme avanzas. Otra opción es la de los audiolibros, pero no puedo opinar mucho sobre el tema ya que todavía no me he animado a probarlos.

Crear por diversión

Estoy aprendiendo a separar el dibujar por trabajo del dibujar para mí. Una manera es usar técnicas que normalmente no uso o que no usaba desde hace tiempo como la tinta o las acuarelas, otra es cambiar de lugar (por ejemplo, en la terraza o en el comedor en vez de en el escritorio) y premiarse con un té o unas galletas, con música o con una película de fondo para hacerlo más festivo. Bonus tip: cualquier capítulo de RuPaul’s Drag Race te levantará el ánimo.

En este caso, actualicé una ilustración de hace años adaptada a mi estilo actual.

Cuidar de una misma y del hogar

Parece una tontería pero limpiar, ordenar el espacio de trabajo o los armarios, cocinar platos más elaborados, darme un baño largo o cualquier actividad parecida hace que mi mente  sienta que todo está un poco más “en orden” y se relaje. Si convives con alguien, cuidarles (y dejarse cuidar) también genera satisfacción personal, es un win-win.

Trabajar como si la vida me fuera en ello

Esto es probablemente lo menos sano de todo lo que he hecho, pero como he dicho al principio necesito estar ocupada en algo todo el rato, y mientras estoy dibujando tengo menos espacio mental para preocuparme por intangibles. Es precisamente por eso que he intentado ir alternando las ilustraciones con las actividades anteriores, con ejercicio suave y con bastantes videollamadas.

Aproveché los primeros días para crear banners nuevos para mis redes sociales.

En resumen, ¡no me ha dado tiempo a aburrirme! De nuevo, esto son algunas de las cosas que me han ayudado a mí a nivel personal. ¿Y tú? ¿Cómo has llevado el confinamiento? ¿Has adquirido habilidades nuevas, trabajado a tope o has dedicado el tiempo a ese descanso tan merecido? ¡Cuéntamelo en instagram o twitter!

Cómo podía imaginar yo, cuando me planteé empezar a escribir este blog hace unos meses, que las primeras entradas las escribiría estando confinada en casa y en medio de una pandemia global. Porque la situación actual es, por decirlo de alguna manera, bastante surrealista.

Y sí, como ilustradora soy consciente que la mayor parte de mi rutina ya es trabajar desde casa y en “aislamiento” (por suerte esto ha hecho que la tormenta me pille con un espacio bien habilitado para trabajar y en el que relajarme al final de la jornada), pero aún así sufro el no poder salir a pasear, el ver la primavera pasar a través de la ventana, la falta de contacto humano, la preocupación por mis seres queridos, la ansiedad que genera todo esto…

Y es por eso que he decidido aportar mi granito de arena haciendo lo que mejor hago: ilustrar. En el siguiente enlace podréis descargar de manera totalmente gratis estas hojas para colorear. He intentado dar un poco de humor al asunto para que nos divirtamos coloreando.

Descarga los archivos

 

Otra novedad es que he abierto una cuenta en Ko-Fi

Ko-Fi es una plataforma de micromecenazgo en la que puedes ayudar a diversos artistas a través de pequeñas donaciones (o invitaciones a un café). Es fácil, rápido y nos ayuda a seguir creando y,  más importante, a hacerlo con ilusión y fuerzas renovadas.

Puedes aportar tu granito de arena aquí