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Las ferias de arte son un lugar ideal para conocer otres artistes, hacer contactos, compartir tus creaciones y ganar algo de cash vendiendo tus ilustraciones. En la entrada de hoy te cuento cómo prepararte para una feria de arte:

  • Encontrar la feria

Busca convocatorias online o pregunta a compañeres a qué ferias asisten. Es una buena idea asistir a algunas, ver qué tipo de material hay expuesto o directamente pedir consejo a otres creadores. Normalmente deberás apuntarte por internet y pasar un proceso de selección, así que esto es algo que tendrás que hacer con tiempo.

  • ¿Qué me llevo?  

Esta pregunta no tiene una respuesta fácil. Lo que sí te puedo decir es que la información es poder. Hazte una serie de preguntas: ¿Qué espacio tengo? ¿Cuánto público se prevee que asista? ¿Qué tipo de feria es (autoedición, artesanía, ilustración…)? ¿De qué medios dispongo para el transporte y montaje? Si yo fuera como cliente ¿qué me gustaría encontrar?
Esta información te ayudará a hacerte una idea aproximada de lo que puedes vender. Por ejemplo ¿crees que deberías llevar 50 prints de 1x70m a una feria de barrio que sólo está abierta unas horas? ¿O quizá es mejor llevar cosas pequeñas como pegatinas o postales?
Si haces ilustraciones de terror muy gráficas ¿crees que una feria de ilustración infantil es el lugar más adecuado para exponer tu obra?

Como consejo, yo te diría que empieces con poca cantidad de diseños y productos, y a partir de ahí irás viendo qué se vende mejor y en qué sitios. Es mejor ir invirtiendo poco a poco que gastar mucho de inicio sin saber que lo podrás recuperar pronto.

  • ¿Packaging? 

El packaging es muy importante a la hora de vender tus productos. Les da una imagen más cuidada y profesional, ayudará al cliente a acordarse de tu nombre, ¡y lo mejor es que no necesitas mucho para empezar! Te recomiendo que hagas tarjetas de visita bien llamativas con tu nombre, correo y web y algún freebie (regalito) que no tenga un coste muy elevado como, por ejemplo, unas mini pegatinas o un punto de libro. 

Para el packaging, depende mucho del producto pero algo bastante estándar son bolsas de plástico o papel. Yo uso bolsas de papel por dos motivos: son más ecológicas y permiten personalizarlas muy fácilmente (por ejemplo, estampando tu logo con un sello o imprimiendo una pequeña ilustración).

  • ¿Qué cobro? 

Aquí viene lo complicado, y es que cada artista tiene que decidir qué vale su trabajo. Yo te recomiendo que asistas a un par de ferias para ver el precio medio del producto que vas a vender. Además, debes valorar el precio de coste de tu producto, el tiempo que vas a invertir haciéndolo y el beneficio que quieres conseguir. 

  • Aprovechando al máximo la feria.

Como comentaba al principio, las ferias son un buen lugar no sólo para vender tus creaciones sino para conocer a otres artistes y fortalecer tu red de contactos:

  1. Si hay charlas o talleres y tienes la posibilidad ¡asiste! Aprenderás cosas nuevas y quizá conozcas a un cliente potencial o una nueva amistad.
  2. Hazte amigue de tus vecines de stand. Pasar ese rato juntes es una buena manera de empezar una amistad, y quizá en el futuro podáis colaborar en algún proyecto creativo.
  3. Aprovecha para hacer contactos estratégicos: ¿hay representantes de empresas para las que quieras trabajar (editoriales, productoras…)? ¡Aprovecha para pedirles su e-mail y envíales tu portafolio!

Lo más importante: recuerda pasarlo bien. Las ferias son tan divertidas como agotadoras y es importante tener un equilibrio entre las dos cosas.

¿Te ha gustado y quieres ver más? ¡Échale un ojo a Instagram y LinkedIn !✨

Ser creative es una montaña rusa de emociones: desde el subidón de terminar un proyecto en el que llevas trabajando un mes hasta la bajona creativa (ese punto a mitad de proyecto o entre proyectos en el que te preguntas por qué no estudiaste un grado medio de gestión administrativa). Para ayudarte y darte confianza en esos momentos, he elaborado una breve lista de mantras creativos:

  • Yo no soy mi trabajo

Como personas creativas, tendemos a poner mucho de nosotros mismos en nuestro trabajo. En esa ilustración, diseño o figura están tu tiempo, tu esfuerzo, tus conocimientos y una parte de tu personalidad. Es por eso que se hace difícil recibir feedback negativo sin que tu ego se sienta herido (no te preocupes, ¡nos pasa a todes!).
Es importante aprender a distanciarte de tu obra y entender que las críticas hacia tu trabajo no son críticas hacia tu persona. De hecho, si son constructivas y las escuchas con la mente abierta quizá te den pistas sobre cómo avanzar en tu camino creativo.

  • El éxito de los demás no le resta validez al mío

El uso diario de las redes sociales ha hecho que este punto sea más importante que nunca. ¿Alguna vez te ha pasado que subes una foto de tu último trabajo con toda la ilusión y a los dos minutos de revisar el feed de Instagram se te quitan las ganas de seguir creando?
Es importante recordar que no estás compitiendo con otros creadores y que cada persona es diferente. Sigue trabajando y mejorando a tu ritmo ¡tu camino es tan único como tú!

  • Mejor que ayer, peor que mañana

Como las personas, tu trabajo y tus habilidades creativas son algo en constante evolución. Lo mejor a lo que podemos aspirar es a ir creciendo poco a poco.

  • Terminado es mejor que perfecto

¿Recuerdas esa vez que terminaste un dibujo, pero sentías que le faltaba algo y te pusiste a hacer cambios hasta que lo arruinaste?  Aspirar al mejor resultado posible en nuestro trabajo es muy normal, pero no es bueno dejar que el perfeccionismo nos paralice.

  • Los errores son una parte vital del proceso

Vivimos en tiempos de precariedad y es difícil dedicarle tiempo a experimentar y a aprender cosas nuevas cuando tienes fechas de entrega cercanas o a un superior presionándote para producir más en menos tiempo. Un error se ve como una pérdida de tiempo pero, muchas veces, sin cometer ese error no hubieras llegado al resultado final.
Es importante darte permiso para equivocarte, para experimentar y para probar cosas nuevas.

  • Me comprometo a descansar cuando lo necesite

Descansar no tiene por qué ser tumbarte en el sofá o dormir, puede ser dar un paseo o terminar ese libro que tenías a medias. Descansar significa desconectar del trabajo y dejar algo de espacio mental para otras cosas que te hacen feliz. Es indispensable para evitar el burnout y te ayudará a tener más energía para tu siguiente proyecto.

  • La inspiración me alcanzará trabajando

¿Pánico ante la hoja en blanco? Mánchala, haz garabatos, arrúgala o haz recortes y trabaja a partir de ahí. La idea es empezar a trabajar con algo, lo que sea. Es mucho más fácil encontrar inspiración cuando ya estás en marcha que si pasas una hora mirando la hoja sin pestañear (y además es mucho más entretenido).

Espero que estos mantras te sirvan cuando te de la bajona creativa ¿qué otros mantras añadirías a la lista? ¡Te leo en Instagram y LinkedIn !✨

¡Hola amiguis!

Tras una época de mucho trabajo y estrés, he decidido reajustar mi manera de trabajar. Al final, resulta que tener un volumen de trabajo fijo + encargos recurrentes + mantener la tienda online + escribir en el blog + grabar para youtube + publicar regularmente en redes + llevar al día la newsletter (y además encontrar tiempo para proyectos personales y para dormir) no es viable.

Se avecinan cambios. Aún tengo que terminar de organizarme, pero en resumen serán algo así:

  • Publicaré en el blog una entrada o un vídeo al mes, alternativamente.
  • La newsletter queda pausada de momento.
  • Seguiré activa en Instagram (e intentaré estarlo un poco más en LinkedIn), pero no tanto como hace un tiempo.
  • La tienda pasará a ser enteramente de productos digitales (si querías algún producto físico ¡aprovecha que están rebajados!).
  • Los encargos de ilustración pasan a ser mi foco principal, así que si quieres contratar mis servicios como ilustradora ¡escríbeme!

 

Ya estoy preparando las próximas entradas y estarán listas muy pronto. De momento, puedes echar un vistazo a las entradas anteriores o a mi feed de Instagram para ver más ilustraciones y diseños.

Llega la mayor época de compras del año y, como todos los años, reaparece el debate sobre cómo hacer las compras navideñas de manera ética.

La respuesta rápida es: no las hagas. Para mí, un regalo debería significar algo más que una obligación, y parte de lo que lo hace tan especial es que sea desinteresado y espontáneo. Pero también entiendo (y participo activamente en el tema) que con el cambio de año tendemos a hacer balance de cómo nos ha ido y queremos agradecer a las personas de nuestro alrededor que hayan estado junto a nosotros un año más.

Así que, una vez establecida la necesidad de comprar (algunos) regalos, la siguiente pregunta es qué compramos y dónde. El qué dependerá de la persona a la que vaya destinado y lo que le haga ilusión, y para el dónde tenemos varias opciones.

Por mi parte, casi siempre prefiero tanto regalar como recibir libros. Trabajé durante un tiempo de atención telefónica al cliente en una conocida cadena de librerías, y una de las frases más típicas que oía ante cualquier incidencia (a parte de no es culpa tuya, pero te te voy a gritar durante 15 minutos enteros igualmente) era: yo no quiero comprar en mega cadenas internacionales, pero me estáis obligando. Y ahí sí que no.

Primero: nadie te obliga a comprar nada. Lo creas o no, eres libre de gastar tu dinero en y dónde prefieras.

Segundo: si lo que quieres es apoyar al comercio local, APOYA EL COMERCIO LOCAL. Ve a la librería de tu barrio y alégrales el día.

Si no sabes si tienen el libro que buscas, puedes llamar por teléfono y reservarlo para que te lo pidan o mirar en todostuslibros.com dónde lo tienen. Desde el año pasado, además, puedes comprarlo o reservarlo desde la misma plataforma para que sea súper cómodo. Hasta te lo pueden enviar a casa. Estoy muy in love con lo útil que es esta plataforma y espero que esté funcionando muy bien para los libreros y libreras.

Un pequeño autorretrato en una feria de arte.

 

Otra opción interesante para regalar es arte o artesanía. Puedes comprarlo en una tienda especializada o directamente a la persona que lo crea a través de ferias o de su tienda online. En Etsy, por ejemplo, puedes acceder a muchos creadores independientes con productos únicos que no podrás encontrar en otros lugares.

Más adelante haré otra entrada sobre nuestros hábitos como consumidores (y lo insostenibles que resultan a veces), pero por ahora sólo quiero indicar que, si compras a un creador independiente, debes tener en cuenta que es una persona sola o un pequeño equipo y no siempre puede ofrecer el envío más rápido y barato, un volumen de stock muy elevado o tener presencia en todos los comercios; pero preparará tus pedidos con todo el cariño del mundo, tendrás objetos únicos y además pondrá todo de su parte para que estés muy contento con tu compra.

¿Y tú? ¿A qué tiendas de confianza acudirás estas fiestas? ¡Recomienda tiendas bonitas en Instagram y LinkedIn !✨

Hoy voy a intentar contestar a la madre de las preguntas ¿para qué carajo necesito contratar a un ilustrador?

Sea como sea tu empresa, un factor cada vez más importante a la hora de vender tus productos o servicios es la comunicación. Cómo te diriges a tus clientes y qué imagen proyectas hará que te vean digno de confianza (o no) y quieran trabajar contigo (o con la competencia).

Para esto, es necesario tener un contenido interesante, un buen copywriting (es decir, unos textos claros y llamativos) y también una imagen atractiva y con la que tu cliente se pueda identificar. Esto se aplica a cualquier soporte: tu página web, tus folletos o catálogos, tu logotipo, tus post en redes sociales, tus e-mails promocionales, tu packaging, tus productos…

Muchas empresas están optando cada vez más por usar ilustraciones y animaciones en vez de fotografías para su comunicación. Esto puede ser porque las ilustraciones (o cierto estilo de ilustraciones) son más amigables a la vista y aportan calidez y cercanía. 

Además, si tienen cierto componente de abstracción (es decir, no son ilustraciones fotorealistas aunque se distinga perfectamente qué es lo que representan), permiten que el espectador se proyecte a sí mismo en la imagen y se identifique más con el mensaje.

No hay que ir muy lejos para observar esta tendencia: negocios de servicios online, bancos, compañías de seguros, aplicaciones, restaurantes, marcas de ropa, campañas para las administraciones…

¿Notas la diferencia entre las dos imágenes?

 

Una ilustración no sólo hace destacar y refuerza el mensaje que queremos transmitir si no que, bien enfocada, puede añadir capas de significado: podemos resaltar la idea, complementarla, incluso contradecirla y crear un juego visual que la haga más memorable a ojos del espectador.

¿Y tú? ¿Qué opinas sobre las posibilidades expresivas de las ilustraciones? ¡Comparte tu opinión en  Instagram , Twitter y LinkedIn !✨

El mes de octubre siempre está lleno de cosas interesantes: tenemos el inktober (o drawtober, o spooktober, o loqueseatober…), está Halloween, los colores del otoño, los panellets (si no sabes lo que son ¡no sabes lo que te estás perdiendo!) Y el #leoautoras .

Si ahora mismo te acercas a tu estantería y echas un vistazo ¿cuántos libros de autoras encontrarás? Probablemente, pocos. Y eso es algo que hay que remediar, por lo que un grupo de twitteras decidió crear esta iniciativa. Puedes ver más sobre el tema en la página de Leo Autoras.

Como a mí me gustan mucho los cómics, he decidido hacer una lista de recomendaciones de mis cómics favoritos de autoras sin orden ni criterio. No es una lista de los mejores cómics de autoras de todos los tiempos, son los que yo he leído y me han gustado más. Además, ¡redibujar las portadas ha sido muy divertido!

 

 

1- My favorite thing is monsters. Emil Ferris. Reservoir Books, 2017

 

 

2- Persepolis. Marjane Satrapi. Reservoir Books, 2000

 

 

 

3- Obscenidad. Rokudenashiko. Astiberri, 2018

 

 

 

4- Carne de cañón. Aroha Travé. La Cúpula, 2019

 

 

 

5- Los cuentos de la niebla. Laura Suárez. Dibbuks, 2010

 

 

 

 

¿Y tú? ¿Cuáles son tus cómics favoritos de autoras? ¡Recomiéndame obras maestras en Instagram  y LinkedIn !✨

He de reconocer que, para una persona que trabaja siempre en digital, soy un poco fetichista del papel. Tengo unas cuantas libretas a medio llenar y me encanta buscar muestrarios de papeles distintos para que los productos de mi tienda online luzcan lo mejor posible.

Sin embargo, de vez en cuando apetece alejarse un poco del papel (y de la pantalla) para probar distintos soportes. Esto es beneficioso porque:

  • Es divertido
  • Es un reto: las superficies no son siempre lisas y planas y eso suma dificultad
  • Aporta valor añadido: al final no tienes una hoja, tienes un objeto
  • Es diferente: ayuda a tu cerebro a desconectar
  • Factor wow: quedará genial en tu pared o estantería como decoración
  • Al terminar, te sentirás orgullose de lo que has creado

¿Recuerdas aquella vez que pintaste la pared con ceras Carioca y tus padres se enfadaron muchísimo? Pues se trata de hacer precisamente eso: pintar paredes, mesas, estantes, tablas de skate, ropa, piedras, la funda del iPad, tu bicicleta, el collar del perro, los jarrones de la cocina… ¡siéntete libre!*

*Intenta no mosquear a las personas con las que convives y pídeles permiso antes.

Como muestra un botón: el año pasado compré estas rodajas de madera para pintar, venían convenientemente agujereadas y con una cuerdecita para colgar. Estas maderas son ideales si no quieres ponerte a desmontar muebles o tienes poco espacio, es una manera de trabajar un soporte diferente sin desordenar demasiado tu casa.

El proceso es simple: primero les pasé un poco de papel de lija para limpiarlas, dibujé con lápiz directamente en la madera, pinté encima con pintura acrílica, dejé secar y al final añadí un barniz para pintura acrílica mate. Pasé el hilo por el agujero (esta fue la parte más difícil del proceso) y voilà

Unas maderitas decorativas la mar de majas. ¿Te ha gustado alguno de los diseños y quieres tenerlo en casa? Puedes conseguirlas en mi tienda de Etsy. ¿Te gusta la idea pero quieres un diseño personalizado? ¡Escríbeme por cualquier plataforma y lo hablamos!

¿Y tú? ¿Has probado algún soporte diferente últimamente? ¿Qué tal ha resultado? ¡Comparte tus impresiones en Instagram y LinkedIn !✨

Cada mes subo un pequeño vídeo sobre las ideas creativas de mi calendario ilustrado. Este mes, me he salido del papel y he pintado sobre una superficie diferente:

¿Te ha gustado y quieres agradecérmelo? Puedes hacer una pequeña donación en Ko-Fi o visitar mi perfil en Instagram  y LinkedIn ¡no olvides usar #creaconwendy y etiquetarme! ✨

De pequeña, siempre era de las primeras de la clase. Se me daba bien estudiar, aprender y memorizar. Por eso, cuando pude decidir, nadie entendió que quisiera enfocar mis estudios hacia el terreno artístico (¡pero si tienes buenas notas, puedes entrar en cualquier carrera!). Sin embargo, en mi cabeza no había lugar a dudas: prefiero tener un camino difícil en un trabajo que me gusta a estar todo el día haciendo algo que me aburre, aunque ese algo esté mejor considerado y pagado.

A día de hoy, y pese a todas las dificultades que me ha traído, no me arrepiento ni una pizca de mi decisión, aunque sí me habría gustado tener más opciones y más información respecto a qué estudiar.

 

Y de eso quería hablar hoy, sobre qué estudiar para dedicarse a la ilustración. Algo que he aprendido hablando con mis compis de profesión, es que no hay un camino directo hacia la ilustración. Cada persona tiene su recorrido, y suele empezar descubriendo la pasión por el dibujo desde muy pequeños.

Al llegar el momento de decidir qué queremos estudiar, surgen las dudas. Además, es muy posible que nuestro entorno nos presione para buscar profesiones más «útiles», «bien pagadas» o «con más salidas». Y es normal, estudiar es muy caro y todos queremos poder ganarnos la vida dignamente en el futuro, pero eso no significa que no puedas hacerlo trabajando en lo que te gusta.

Yo, por ejemplo, estudié Bellas Artes en la universidad y después hice un grado superior de ilustración, además de formarme por mi cuenta en diseño gráfico de manera online. Así, he encontrado un término medio entre lo que realmente me gusta (dibujar) y un campo muy cercano y con más demanda (el diseño gráfico). He preguntado a compis de profesión y han estudiado cosas tan diferentes como diseño de moda, ciencias, diseño gráfico, animación, cómic…

Anna Mimó nos cuenta:

Después de estudiar Diseño Gráfico y dedicarme profesionalmente a ello durante un tiempo, llegué a la conclusión que no era suficientemente creativo/expresivo para mí, así que me pasé a la ilustración buscando un medio mejor a través del cual expresar mis ideas y/o sentimientos.

 

Otra cosa que tenemos en común es que nos formamos y practicamos constantemente. Hay tantas formas de dibujar y técnicas diferentes como personas, y una de las cosas que me encantan de esta profesión es que tendemos a compartirlas entre nosotros, por lo que siempre hay cosas nuevas que aprender y perfeccionar tras finalizar los estudios.

Marc Escachx comenta:

¡Por supuesto! Mi tiempo libre lo dedico en gran parte a formarme de manera online o con mentorizaciones de otros artistas. En estos momentos estoy en una mentoría para mejorar mis habilidades con el diseño de personanes en 3D.

 

En lo que a escuelas se refiere, depende mucho de dónde vivas y qué opciones tengas a tu alcance. Por suerte, cada vez hay más escuelas que enseñan ilustración y hay muchísimos recursos online, tanto gratis como de pago. Te recomiendo informarte bien y pedir opiniones antes de matricularte para decidir qué se adapta mejor a ti.

Marcos Cabrera aconseja esta opción:

Hacer un bachillerato artístico creo que estaría bien si se tiene claro desde bastante joven y luego alguna escuela con buena base para ilustración, quizás luego ponerse muy en serio con la técnica en con la que te encuentres más a gusto, ya sea digital o analógica.

Aitana Giráldez tiene una experiencia parecida a la mía:

Cuando empecé bachillerato no tenía referentes de ilustradoras, lo veía como un profesión muy lejana, algo inaccesible para mí. Veía que el único trabajo que podía ejercer relacionado con el arte era ser profesora de plástica, por eso hice Bellas Artes. Necesitas una carrera universitaria para ser profe. Realmente nunca me gustó la carrera. Ahora veo el mundo de la ilustración de otra forma, pero siempre tendré esa opción de poder ser profesora. No me desagradaría serlo, preferiría ser ilustradora obviamente. O tal vez combinar ilustración con la docencia.

Ante la pregunta de qué aconsejarían a una persona que está buscando cómo estudiar ilustración,

Laura Endy dice:

Que se informe MUCHÍSIMO de los sitios que hay, que pregunte a la gente sin reparos, y que intente encontrar un sitio donde realmente encaje. Huir de sitios donde pretenden que seas un «artista genio» sin enseñarte absolutamente nada/discursos vacíos/prepotencias varias.

Laniñabowie explican:

Le diría que no hace falta hacer una carrera universitaria, que dibuje mucho, estudie algo de formación específico que le guste y que prepare un buen portafolio. También la parte de redes, que desgraciadamente no podemos descuidar hoy en día y está muy presente. Y que tenga mucha paciencia jajaja Que es un camino difícil pero ¿qué no lo es? ❤️

 

En resumen, ante la duda ¡infórmate bien! Y no te sientas culpable por decidir libremente qué estudiar, ni cuándo. Espero que te haya sido útil. ¿Y tú? ¿Qué estudiaste? ¿Te ha ayudado en tu camino profesional? ¡Comparte tus impresiones en Instagram y LinkedIn !✨

Cada mes subo un pequeño vídeo sobre las ideas creativas de mi calendario ilustrado. Este mes, voy a probar a hacer figuras de origami ¿te animas?

¿Te ha gustado y quieres agradecérmelo? Puedes hacer una pequeña donación en Ko-Fi o visitar mi perfil en Instagram  y LinkedIn ¡no olvides usar #creaconwendy y etiquetarme! ✨